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miércoles, 15 de febrero de 2012

De como adelgacé 13 kilos sin darme cuenta.

Para Marzo del año 2011 yo estaba pesando unos maravillosos 62 kilos, y digo maravillosos por aquello de que siempre hay que estar orgullosas de nuestro cuerpo, recuerden que lo que realmente importa es el interior, siempre lo defenderé aunque sabemos bien que yo no soy ninguna joyita como para decir que todos aman mi personalidad, en fin, resulta que me pesé hace dos días y estoy ahora en 49 kilos, me miré al espejo y vi como mis notorias caderas habían desaparecido y ahora tengo lo que podríamos llamar: "la sombra de lo que el viento se llevo".

No hice ninguna dieta especial, nunca me vieron en un gimnasio (es más mi vida está mas sedentaria que nunca) y mucho menos me operé, entonces como es posible que rebajara 13 kilos así por así?? aquí mi única explicación: TODO ERA CULPA DE LA COMIDA RÁPIDA!!!

  • A partir del mes de Marzo eliminé por completo mis exquisitas comelonas en la calle, lamentablemente por comodidad me acostumbré a no preparar yo misma las 3 comidas, por lo que siempre estuve sujeta a comidas rápidas con miles de condimentos, grasas y  conservantes. De la misma manera eliminé los refrescos y mi delicioso late vanilla de las 3 pm. Ahora mis platos eran caseros y saludables, aunque comía las mismas cantidades de antes ahora eran muchos vegetales y frutas.
  • Para el mes de Septiembre ya estaba pesando 56 kilos, y de verdad me parecía maravilloso haber logrado eso sin proponermelo. Si soy sincera fue una sorpresa para mi, porque de verdad ya había asumido que mi cuerpo no cambiaría más (y claro que pensaba que era por culpa de la edad). Reaccioné y me dí cuenta que yo misma estaba envenenando mi cuerpo, sin exagerar.
  • Para el mes de Octubre me saqué las cordales y realmente fue algo horrible, debido a la complejidad de mi caso y por creer que yo se más que la abuela me iba muriendo, duré 15 días alimentándome solamente de papillas, por lo que por supuesto adelgace aún más. Luego me coloqué los braquets y mi alimentación ya no volvió a ser la misma. 
  • En Diciembre de 2011 ya estaba en 51 kilos, entre el dolor de mis dientes y mi estomago reducido, comía muy poco, y créanme, un Diciembre familiar en esta situación es el peor castigo del mundo, por ejemplo, es costumbre familiar pasar el día entero de compras en el centro de Maracay y almorzar perros calientes, es traumático ver a todos comerse un asquerocito y tú solamente papas fritas.
  • Para Enero del 2012 decidí no rebajar más, ya todos me decían que parecía un gancho y sip era verdad, consideraba que 51 kilos para mi estatura era perfecto. Peeeero, los hechos delictivos de los que fui victima me dejaron bastante mal y el estrés me consumió en 15 días, rebajé otros 2 kilos en un abrir y cerrar de ojos.
13 kilos en 10 meses, realmente no se si es esto es bueno o es malo para mi organismo, en realidad no me siento enferma y tampoco es que me siento la mujer más enérgica del mundo, me siento igual que siempre, y aunque no se si son ideas mías, pero hay días que me miro en el espejo y de verdad me cuesta reconocerme.

martes, 1 de noviembre de 2011

Mi humilde trabajo fotográfico

Últimamente me siento más segura usando photoshop, no estoy diciendo que ya lo domino, es que siento que estoy captando la idea realmente, tengo más de un año aprendiendo de forma independiente, me la paso pegada al computador jugando, cambiando, inventando, destrozando, borrando, etc., etc.

La gran mayoría de mis fotos están editadas, nunca lo he negado, y aunque muchos conocidos traten de menospreciar mi trabajo al publicar una foto y gritando a los cuatro vientos: "Y sin photoshop, no como algunas", yo solo sonrío y digo: está bien, te felicito... jejeje.

¿Qué les puedo decir? mi humilde trabajo fotográfico se basa en la composición, y a pesar que amo la macro-fotografía natural (sé que mi camino va por ahí), me encanta jugar con texturas, iluminación y colores.

Les dejo 4 imágenes, por supuesto están editadas, y realmente estoy orgullosas de ellas porque las hice creando mis propias acciones en photoshop. :)

soft nature...







lunes, 15 de agosto de 2011

Estrategia de venta: Primero mire la apariencia y luego juzgue a su cliente

Si hay algo que yo he detestado en esta vida son los sitios donde la atención depende de como vas vestida y peinada (sé que muchos me apoyan en esto), y a pesar que existen miles de cursos en el mercado de como tratar y atrapar al cliente, los vendedores lo siguen haciendo.

Me ha pasado miles de veces donde simplemente porque ando en botas deportivas no me atienden bien, generalmente lo que hago es quedarme callada dar la vuelta y no volver más nunca, pero esta vez no me callo, los vendedores deben entender que el cliente se respeta, y aunque nadie lea este post yo me desahogo .

Les cuento: hace unas 3 semanas estuve en el puesto de Clinique del Centro de Compra del Gran Mundo, debo confesar que ese día no tenía ni un céntimo y solo estaba preguntando, la joven me trato muy bien, me explicó amablemente como yo me equivoque en mi compra de estos productos la última vez y del por qué de mi alergia, se ofreció a darme una limpieza de cutis (siempre y cuando le comprara eh), me dio una muestra gratis y anotó mi teléfono.

Buscando mi comodidad y suponiendo que me atenderían bien sea donde sea, el sábado fui al C.C. Plaza Mayor y me quería comprar las cositas de Clinique, tres tonterías que no serían baratas (como diría el Dr. Mora: "Vamos a darle un susto a la pobreza"), apenas llegué al stand, "la señora" lo primero que hace es escanearme con la mirada y así saber cuanto valía yo como cliente y como sería su atención, en ese preciso momento la sangre me hirvió.

Aclaro que yo sabía exactamente lo que iba a comprar, pero no le pregunté por las cosas por su nombre porque quería ver hasta que punto iba a llegar, como era de esperarse "la señora" se hizo la que no entendía mi idioma, y podría jurar que el Nazi de la Sopa de Seinfeld era una dulzura delante de ella, por supuesto no le compre nada y con una gran sonrisa le dije "Muchas Gracias" y di la vuelta, y ella con el mayor desprecio y con el mayor sarcasmo me grita, "A la orden".

Esto también me pasó en el Charmed Collection de la Av. 5, le pedí a un vendedor unos zapatos hermosos y el muy idiota me dejó esperando más de media hora, aguanté porque el local estaba full y de verdad queria los zapatos, pero cuando lo vi echando cuentos en la caja y le pregunté que había pasado, voltea me mira de arriba abajo y me dice: NO HAY, di media vuelta y no he vuelto a entrar más nunca, y aunque vea algo que me gusta en la vidriera no entro y punto.

¿A cuantos les ha pasado esto?.

De un tiempo para acá estoy observando esta situación en la ciudad de Mérida, y lo dice alguien que siempre ha pensado que con una sonrisa puede conseguir lo que sea. Esto me parece totalmente ilógico ya que esta ciudad es turística, y si bien ya los trabajadores de la ULA no ingresan tanto dinero a la ciudad como antes, entonces por los momentos lo único que nos queda es el turismo.

Mi punto señores, ya basta del típico vendedor elitista y cabeza hueca que no puede ver más allá del vestuario, si alguno que me está leyendo es dueño de una tienda, mira bien como tratan a tus clientes, porque tenlo por seguro que al que lo tratan mal no vuelve, y como está la economía hoy en día nadie se puede dar el lujo de perder clientes por una mala atención.